Estos bizcochos duros italianos se cocinan dos veces, de ahí su nombre en italiano: biscotti.
Lo típico es mojarlos en un vaso de un vino enriquecido toscano llamado Vin Santo,
aunque están igual de buenos con un cappuccino o chocolate caliente.


Para unos 60 bizcochos

Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 45 minutos

  • 300 g de harina
  • 1 ½ tsp de levadura en polvo
  • 150 g de azúcar
  • 1 tsp de pimienta de Sichuan molida
  • 3 huevos
  • 75 g de cerezas secas
  • 75 g de pistachos pelados

Precaliente el horno a 180 °C (termostato 4). Mezcle la harina, la levadura en
polvo, el azúcar y la pimienta de Sichuan en el bol de la batidora con el batidor
normal a velocidad 2 durante 15 segundos.


A continuación, ponga el gancho amasador e incorpore los huevos a velocidad 4
hasta que la masa quede homogénea. Añada las cerezas y los pistachos, y siga
amasando a velocidad 2 hasta que la masa se separe de las paredes del bol.
Divida la masa en dos porciones.


Coloque las dos porciones en una superficie enharinada y forme un rollo de
4 a 5 cm de ancho. Coloque los rollos en una bandeja untada con aceite o
mantequilla, y cocínelos entre 20 y 25 minutos hasta que los bordes estén
bien dorados. Sáquelos del horno y déjelos reposar durante 10 minutos para
que adquieran consistencia.

 A continuación, corte los rollos en trozos de
1 cm y vuelva a ponerlos en la bandeja. Hornéelos durante 10 minutos y,
a continuación, déjelos enfriar sobre una rejilla metálica.