Este helado salado constituye una manera novedosa de servir el guacamole, ideal para
sorprender a sus invitados en cualquier fiesta veraniega. El calor de la guindilla secontrarresta con el frío del helado.
Para 4-6 personas
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de congelación: toda la noche
- 350 g de pulpa de aguacate maduro
- 1 guindilla roja ojo de pájaro
- 1 diente de ajo
- zumo de 2 limas
- ralladura de 1 lima
- 2 tbsp de cilantro picado muy fino
- ½ tsp de sal
- 1 tbsp de azúcar
- 200 ml de nata para montar
- tortilla chips con sal, para acompañar
- Para la salsa:
- 4 cebolletas
- ½ cebolla roja
- 12 tomates cherry
- 1 tbsp de aceite de oliva
- zumo de ½ lima
- 1 tbsp de cilantro picado muy fino
- sal y pimienta negra recién molida
Ponga la pulpa del aguacate en la licuadora. Quítele las semillas a la guindilla
e incorpórela a la licuadora, junto con el ajo, la ralladura y el zumo de lima,
el cilantro, la sal, el azúcar y la nata. Páselo todo por la licuadora a velocidad
de puré hasta obtener una mezcla homogénea, pero con los trocitos de
guindilla y cilantro aún visibles. Coloque la mezcla en el bol de congelado y
bátala con la espátula mezcladora a velocidad 1 hasta que adquiera cierta
consistencia. Eche la mezcla en un recipiente para congelador y déjela congelar
durante toda la noche.
Al día siguiente, coloque los recipientes en el frigorífico durante 30 minutos
para que se ablande el helado antes de servirlo. Mientras tanto, pique las
cebolletas, la cebolla roja y los tomates cherry. Mézclelo con el aceite de oliva,
el zumo de lima y el cilantro. Salpimente a su gusto. Sirva el helado en vasos de
cóctel y póngale por encima la salsa de tomate cherry. Acompañe el helado con
tortilla chips.
